Las Efimeras letras de la Blogosfera
Autor: Tania Alegria
Entre las divagaciones estériles que el
verano con su brindis de tiempos libres
suele proporcionarme, despuntó
en mi mente la cuestión del nuevo género
de literatura que prolifera en el espacio cibernético,
publicada en los blogs, y que no
se encuadra en los parámetros de la escritura
creativa, periodística, académica o técnica.
Uso el vocablo «literatura» en su acepción
más amplia, la que engloba el conjunto de la producción escrita, no en su significado
estricto de arte que utiliza la palabra como
instrumento.
A falta de término de mejor inspiración,
llamo letras efímeras a aquéllas, sin connotaciones
literarias que le señalen una promesa
de durabilidad, en que sus autores expresan
sentimientos, impresiones, opiniones, relatan
hechos que vivieron, testimoniaron o llegaron
a su conocimiento, comentan factos,
elaboran conceptos y desarrollan reflexiones,
publicadas en páginas que ocupan considerable
dimensión en el ciber espacio y que atraen
un gran número de lectores.
En cuanto a la estructura, ese tipo de producción
no se encuadra en ningún género
o subgénero literario: no emplea la palabra
como instrumento para la creación artística;
no desarrolla abordajes temáticos bajo la perspectiva
de una intención poética; no obedece
a un sistema interno con predominancia de
secuencias narrativas; no responde a los requisitos
que la preceptiva establece para el
cuento y el relato; se podría decir que asemeja
a un artículo, sin embargo no siempre presenta
una postura personal frente a un acontecimiento
o desarrolla argumentos en favor o en
contra de determinados hechos o posiciones;
se aleja de la crónica histórica por la temática
aleatoria y de la periodística por la ausencia
de opinión, sea subjetiva sea autorizada; no
tiene en común con el ensayo la característica
de interpretación de los hechos o datos; no se
encuadra en el comentario por la ausencia de
explicación o juicio. En fin, no usa los signos
propios de la creación literaria y no suele ser
objeto de análisis o crítica en cuanto a su
forma de composición. Son publicaciones de
alta rotación que permanecen expuestas por
cortos períodos de tiempo y luego se diluyen
en entradas antiguas no siempre indexadas.
Es probable que el contenido sea olvidado al
final de la lectura. Son retazos de la vida cotidiana, jirones de
ideas esparcidos en la red, manifestaciones
escritas de expresión personal sin casuística
que las encadene o corolario que ampare su
temática.
Sin embargo revelan el estilo de lenguaje
propio del autor, que exhibe, a través de su
vocabulario y formas de abordaje, su personalidad
y peculiar manera de estar en el mundo.
Del lírico tradicional al romántico vanguardista,
del satírico elegante al soez, de la
composición concienzuda al graffiti, algunos
esgrimen la pluma con destreza y maestría,
otros no superan el bajo rellano de la mediocridad.
No obstante hay detrás de cada pieza
una individualidad con su estilo propio de
expresarse, un autor en su singularidad única
e irrepetible traduciendo su intelecto en fugaces
letras y comunicándose con un público
anónimo. Es por esa razón -porque no hay
una estructura retórica pero sí un estilo- que
tal vez la teoría literaria en el futuro lance una
mirada atenta a la blogosfera para estudiar la
expresión escrita que actualmente no está enmarcada
en el recuadro de la literatura.
Al verificar el contador de visitas de ese
tipo de páginas vemos que centenares de personas
se detuvieron para leer escritos en que
los autores manifiestan su opinión sobre unas
elecciones que ocurren en cualquier lugar del
mundo, comentan los efectos de la crisis en
su economía doméstica, presentan felicitaciones
a un jugador de fútbol que fue transferido
a otro equipo, pregonan su derecho a la
libertad de expresión, relatan sus desventuras
en el Messenger, se quejan de la ineficiencia
de los servicios públicos en su localidad de
residencia, informan que su teléfono celular
fue clonado, preguntan si alguien conoce alguna
página donde se pueda adquirir muñecas
Barbie de los años 80, exhiben un video
YouTube de su cantor favorito, exponen las
fotos que sacaron a la familia en las últimas
vacaciones, convocan paros de blogueros en
señal de protesta por algún motivo político o
relativo a la administración de los sistemas en
el ciber espacio.
Posiblemente en el futuro la palabra «literatura
» se extienda para englobar la nueva
tipología y los teóricos encuentren la denominación
adecuada a ese fenómeno de la
escritura virtual que por el momento flota
libre en el ciber espacio, sin los grilletes de la
preceptiva, letras efímeras impúdicamente
expuestas a las miradas peregrinas como graffitis
en las paredes virtuales.
